De ruta por la Great Ocean Road, en la costa de Victoria, Nueva Zelanda.

Carretera Great Ocean Road. Foto: Alexhealing.

Carretera Great Ocean Road.
Foto: Alexhealing.

La Carretera de Great Ocean Road es un trayecto de 243 kilómetros que discurre por la costa occidental de Victoria y es azotado por los vientos del Antártico. Más conocida como la carretera B100 es una de las rutas más realizadas en Oceanía.
Para los amantes de la historia hay que mencionar que esta carretera fue construida al finalizar la Primera Guerra Mundial por más de 3000 soldados que habían servido en la misma, su construcción duró más de 13 años y se realizó con escasas herramientas, se entiende como un monumento esculpido en la roca en honor a los que no lograron sobrevivir a la guerra.
Si queremos disfrutar de la ruta debemos dirigirnos a la localidad de Torquay, la cual es muy conocida ya que se trata de una de las zonas más famosas para practicar deportes acuáticos sobre todo el surf.
Las siguientes localidades que nos saludan a nuestro paso durante la Great Ocean Road son Anglesea en cuyo campo de golf podemos observar como los canguros campan a sus anchas. En el pueblo de Lorne hay varios miradores donde se puede descansar: Teddy’s Lookout y Cinema Point 10 kilómetros al sur del anterior mirador donde obtendremos las mejores instantáneas ya que este último mirador es el punto más alto de la ruta costera.

Doce Apóstoles. Foto: Edwin11.

Doce Apóstoles.
Foto: Edwin11.

El siguiente mirador en el que se puede parar está en Apollo Bay ‘Marriner’s Lookout’, después de esta última parada nos alejaremos de la costa para atravesar el Parque Nacional Great Otway que comprende los parques de Angahook-Lorne, Carlisle y Melba Gully abarcando más de 130 mil hectáreas, si el tiempo no aprieta se puede hacer una ruta a pie de la variedad de senderos que existen pero lo que sí es visita obligada visitar si se hace es el Faro de Otway con unos 150 años de antigüedad, a continuación de nuestro camino llegaremos a Port Cambell en el cual hay un punto del trayecto que encontraremos una serie de formaciones rocosas que llevan sufriendo la erosión de los vientos durante millones de años, los Doce Apóstoles que es como llaman a estas rocas de piedra caliza se encuentran dentro del Parque Nacional Port Campbell, también podremos visitar los acantilados Gibson Steps, la sima The Grotto o la garganta Loch Ard todo esto dentro del mismo parque.

Faro. Foto: Cucombrel Ibre.

Faro.
Foto: Cucombrel Ibre.

El final de la ruta lo encontraremos en Warnambool donde podemos hacer un descanso e informarmos sobre el avistamiento de ballenas ya que se trata de la zona donde estos mamíferos van a dar a luz a sus crías entre junio y octubre.

 

Ya una vez finalizado el trayecto es obligatorio un pequeño homenaje en la costa degustando uno de los vino de esta región acompañado de algún queso del lugar.