Lo mejor de Galicia.

Catedral de Santiago de Compostela. Foto: alex__vc

Catedral de Santiago de Compostela.
Foto: alex__vc

CATEDRAL DE SANTIAGO Y SU CASCO HISTÓRICO
Ir a Santiago y no visitar su Catedral es pecar de ignorantes, admirar la velocidad con la que vuela El Botafumeiro, (Patrimonio de la Humanidad). Con sus 800 años la catedral está perfecta en cuanto a conservación. Actualmente se puede tomar una visita guiada por sus tejados, donde descubrir nuevas perspectivas y rincones secretos, pudiendo observar también la Plaza de A Quintana desde las alturas
Luego a otro nivel el Casco Histórico, con sus iglesias y conventos de clausura, sus orfebres que trabajan la plata y azabache, sus tipicos cafés y casas de comidas, sus plazas como Obradoiro, Praterías, Cervantes Y Toural, sus “rúas” como la del Franco o la “do Vilar”, calles donde te mezclas con estudiantes y peregrinos de cualquier sitio.

 

Torre de Hércules. Foto: Dlombardia.

Torre de Hércules.
Foto: Dlombardia.

TORRE DE HÉRCULES
Considerada Patrimonio de la Humanidad, es el faro más antiguo del mundo y sigue en funcionamiento. Ubicada en La Coruña y construída por los romanos hacia finales del siglo I, principios del II d.c., ha sido monumento digno de mención tanto para las crónicas romanas como para la actualidad, ya que ha servido desde entonces como ayuda y guía a embarcaciones que lo divisen. Y es que hablar de misterios y leyendas es hablar de Galicia, por supuesto, a ésta Torre también le tocaron varias leyendas. Actualmente es el símbolo que identifica a su ciudad.

 

Muralla de Lugo. Foto: xornalcerto.

Muralla de Lugo.
Foto: xornalcerto.

MURALLA ROMANA DE LUGO
Rodeando la ciudad de Lugo, es la única muralla en el mundo que se conserva entera, siendo por supuesto Patrimonio de la Humanidad.
Cuenta la leyenda que los romanos construyeron la muralla para proteger no una ciudad sino un bosque, el “Bosque Sagrado de Augusto”, en latín “Lucus Augusti”, dando origen al nombre de Lugo. Construida hace más de 17 siglos, la Muralla de Lugo mide más de 2 km y tiene 10 puertas. Una actividad recomendada es caminar por lo alto de la muralla y detenerse en algunas de sus 85 torres para vivir la antigua Roma Imperial.

 

Cabo de Finisterre. Foto: compostelavirtual

Cabo de Finisterre.
Foto: compostelavirtual

CABO DE FINISTERRE
El Cabo Finisterre es una península que se adentra en el mar por la Costa da Morte. Desde aquí todo lo que se ve (miremos a derecha, a izquierda o de frente) es mar. Por eso, desde la antigüedad se consideró este lugar el fin de la Tierra, o finis terrae, como lo bautizaron los romanos. Hasta hace menos de mil años se creía que este lugar era el confín del mundo: Más allá no había nada, sólo mar. Si acaso, unas bestias monstruosas que vivían allí donde terminaba el océano y que devoraban a todo aquel que osase navegar por el “Mare Tenebrosum”. Hoy día, en cierto modo, el Cabo Finisterre sigue siendo para muchos el fin de algo, el final de un camino, de un recorrido, tanto físico como espiritual.
Para muchos peregrinos, el Camino de Santiago no termina en la ciudad compostelana. Muchos recorren a pie los 90 kilómetros que separan Santiago de Finisterre y en un acto de purificación, realizar algunos rituales, como bañarse en las frías aguas de la playa de la Langosteira o subir al Faro del Cabo a contemplar como se funde el sol con las aguas del océano. Junto al Faro, en las rocas que asoman al mar, se pueden observar indicios de pequeñas hogueras con restos de ropa y calzado carbonizados de algún peregrino, ya que la tradición “obliga” a quemar alguna prenda que se haya usado durante las etapas del recorrido como símbolo de la renovación interior que todo peregrino sufre en el Camino de Santiago. Se quema lo viejo para dar cabida a lo nuevo. Porque Finisterre es un lugar de finales y también de comienzos.
¿Y os imagináis pasar la noche en un faro? Pues en el edificio anexo llamado O Semáforo que antiguamente emitía señales para la marina de guerra, hoy día sirve de hotel rural.

 

Rías Altas. Foto: Mazintosh.

Rías Altas.
Foto: Mazintosh.

LAS RÍAS
De este a oeste, de norte a sur, de las Rias Altas a las Rias Baixas pasando por las de la Costa Artabra y las de A Costa da Morte, cada ría gallega es un refugio de riquezas naturales y paisajes que admirar.
Acantilados y playas de aguas tranquilas, viñedos y pinares, pueblos marineros, puertos deportivos, pazos con jardines al borde del agua y por supuesto, lo mejor de la rías, una espléndida gastronomía con sabor a mar.