Senderismo por el barranco de Los Cernícalos.

barranco

El Barranco de los Cernícalos se encuentra entre los municipios de Telde y Valsequillo, hacia el sudeste grancanario. El recorrido de esta ruta mide unos 12 kilómetros y la mayoría del tiempo se realiza siguiendo el cauce del agua que transcurre todos los días del año. Gracias a que discurre agua constantemente se ha conseguido crear un rico ecosistema muy cuidado por los cabildos y ecologistas de la zona que permite disfrutar a todos los aficionados de la flora y fauna y a las familias también de un agradable paseo en el cual podremos observar distintas especies de plantas, animales y sobre todo aves.
Para llegar hasta este lugar que se encuentra en la Reserva Natural Especial de Los Marteles se recomienda ir por la carretera de Lomo Magullo a Valsequillo y aparcar en el área recreativa de los Arenales. Una vez preparados debemos seguir el camino de asfalto, seguramente veamos algún que otro excursionista o si encontramos a algún lugareño podemos parar a preguntar que aunque sea con señales nos dirán hacia donde debemos ir (ya están más que acostumbrados).

 

Antiguo pozo del barranco de Los Cernícalos.

Antiguo pozo del barranco de Los Cernícalos.

Después de pasar un cartel en el cual nos muestra donde estamos geográficamente y nos recuerda que estamos en la Reserva Natural Especial de Los Marteles debemos seguir el camino que ya empieza de tierra hasta llegar a una explanada más amplia que nos hará que sigamos la acequia por la que discurre el agua. Seguimos nuestro camino y pasaremos un pozo antiguo, más adelante nos encontraremos con toda la vegetación saludándonos y marcando su territorio.
El camino no tiene ninguna pérdida, hay algunos tramos que pueden resultar peligrosos debido a que son resbaladizos o tienen mucha pendiente tanto para subir como para bajar por lo que se recomienda, lógicamente, llevar la ropa y el calzado adecuados. Para que la ruta resulte más gratificante la mejor época para ir puede ser después de las lluvias, aunque poco suele llover aquí si cuadramos un día despejado y fresco el camino se hace mucho más ameno y al final encontraremos la cascada final, nuestra recompensa, más conocida como ‘’el cañón’’. Aquí la foto es obligatoria como muestra de que hemos llegado hasta el final del camino, la vuelta se realiza por el mismo camino así que el disfrute será por dos.